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El Juego del Calamar
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El Juego del Calamar

Descubre las locaciones reales de El Juego del Calamar, desde la isla de Seongmo hasta los barrios populares de Seúl donde se filmó el fenómeno global de Netflix.

17 de septiembre de 2021 Hwang Dong-hyuk Corea del Sur 3 Publicado: 28 de enero de 2025
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El fenómeno global que cambió la televisión

El Juego del Calamar se convirtió en la serie más vista en la historia de Netflix, cautivando a audiencias de todo el mundo con su mezcla de crítica social, tensión extrema y juegos infantiles convertidos en trampas mortales. Aunque gran parte de los escenarios de los juegos se construyeron en estudios, las locaciones exteriores en Seúl e Incheon proporcionan el contexto de la desesperación económica que empuja a los personajes a arriesgar sus vidas.

La isla de Seongmo, frente a la costa de Incheon, inspiró la ubicación remota e inaccesible donde se desarrollan los juegos. Rodeada por las frías aguas del Mar Amarillo, esta isla transmite el aislamiento total que experimentan los participantes, cortados del mundo exterior y de toda esperanza de escapar.

El barrio popular de Seúl donde vive el protagonista Gi-hun muestra la otra cara de la moneda: la pobreza, las deudas y la falta de oportunidades que convierten una invitación suicida en la única salida posible.

Arquitectura de la desesperación

La zona industrial de Daebudo, con sus almacenes abandonados y estructuras de hormigón desnudo, proporcionó la inspiración visual para los inquietantes interiores donde los jugadores duermen, comen y esperan su turno para morir. La estética brutalista de estos espacios contrasta deliberadamente con los colores pastel de los escenarios de los juegos.

Visitar estas locaciones permite apreciar cómo la serie utiliza los espacios reales de Corea del Sur para construir su comentario sobre la desigualdad, la deuda y el capitalismo descontrolado. Cada lugar cuenta una parte de la historia que se ha convertido en un fenómeno cultural sin precedentes.

Detrás de las cámaras

El Juego del Calamar tardó diez años en llegar a la pantalla. Hwang Dong-hyuk escribió el guion original en 2009, pero ninguna productora quiso financiar el proyecto porque el concepto era considerado demasiado oscuro, violento y difícil de vender. Fue solo en 2019, cuando Netflix se interesó en el proyecto, que la producción comenzó finalmente. Esta larga gestación explica en parte la densidad narrativa y simbólica de la serie: una historia pensada, refinada y destilada durante una década.

Los sets de los juegos fueron construidos en el Studio Cube de Daejeon, el mayor estudio de producción de Corea del Sur. El diseñador de producción Chae Kyung-sun, que también trabajó en Parásitos, diseñó los escenarios de cada juego con una estética deliberadamente infantil —colores pastel, formas simples, escaleras de M.C. Escher— que contrasta brutalmente con la violencia que ocurre en ellos. Esta tensión entre lo infantil y lo mortífero es el corazón del impacto visual de la serie.

La guardia anónima con sus máscaras y monos de colores fue un diseño que tardó meses en desarrollarse. Se probaron docenas de conceptos antes de llegar al diseño final, inspirado en los trajes de las obras de teatro de máscaras coreanas tradicionales (tal·chum) combinados con la estética minimalista contemporánea. Los colores —rojo, rosa y negro— fueron elegidos por su combinación de infantilismo y amenaza.

Guía de viaje

Isla de Seongmo (Incheon): Para visitar la isla que inspiró la locación secreta de los juegos, hay que llegar primero a Ganghwa (autobús desde Seúl, aproximadamente 1,5 horas), y desde allí tomar un ferry local hasta Seongmo (15 minutos). La isla es pequeña y tranquila, con playas poco concurridas y un faro histórico. La experiencia de aislamiento —estar rodeado de agua, lejos del continente— permite experimentar físicamente la sensación de los concursantes.

Barrio popular de Seúl (Zona de Ssangyong-dong): La zona de Seúl donde vive el protagonista Gi-hun es un barrio residencial de clase trabajadora accesible desde la estación de Korea University (Línea 6). Pasear por estos callejones de casas de dos plantas, con sus tendederos en las fachadas y sus tiendas de barrio, permite entender el contexto socioeconómico que la serie critica.

Studio Cube (Daejeon): Los estudios donde se construyeron los sets de los juegos están en la Ciudad de las Ciencias Expo de Daejeon. Los estudios no están abiertos al público como tales, pero la ciudad de Daejeon —accesible en KTX desde Seúl en menos de 1 hora— tiene un Museo del Juego del Calamar pop-up que instalaron tras el éxito de la serie, donde se pueden ver reproducciones de los sets originales y objetos de utilería.

Peregrinación de fans

El Juego del Calamar llegó al mundo hispanohablante con la fuerza de un tsunami cultural. En octubre de 2021, apenas un mes después de su estreno, era el tema de conversación dominante en las redes sociales de todos los países de habla española. Los disfraces de los jugadores (mono verde con número) y de los guardias (mono rojo con máscara) se convirtieron en los más vendidos de Halloween de 2021 en toda América Latina y España, y el dalgona challenge —hacer figuras con caramelo de azúcar quemado— se convirtió en uno de los trends de TikTok más globales del año.

La serie fue vista en Latinoamérica con una mezcla de entretenimiento y reconocimiento: la desesperación económica que empuja a los personajes a arriesgar sus vidas resonó en países donde la desigualdad, la deuda y la falta de oportunidades son problemas cotidianos. Varios analistas sociales latinoamericanos escribieron que El Juego del Calamar era la primera serie en retratar con tanta crudeza el terror cotidiano de la precariedad económica que millones de personas en el mundo conocen de primera mano.

Los hashtags #오징어게임 (El Juego del Calamar en coreano), #SquidGame y #456 acumulan miles de millones de publicaciones en todo el mundo. En Latinoamérica, la serie sigue siendo el título de Netflix más visto de la historia en la mayoría de los países, y generó un interés sin precedentes por el cine y la televisión coreana que está directamente vinculado al crecimiento exponencial del fandom de k-drama en la región.

📍 Localizaciones de rodaje

1

Isla de Seongmo (Set de los juegos)

Seongmo-do, Ganghwa-gun, Incheon, Corea del Sur

La isla que sirvió de inspiración para la localización secreta donde los concursantes participan en los mortales juegos infantiles.

Desde Seúl, autobús hasta Ganghwa (aprox. 1.5 horas), luego ferry local hasta la isla de Seongmo (15 minutos).

37.4751, 126.6488

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2

Barrio de Ssangyong-dong, Seúl

Ssangyong-dong, Seongbuk-gu, Seúl, Corea del Sur

El barrio popular donde Seong Gi-hun vive con su madre, mostrando la precariedad económica que lo empuja a participar en el juego.

Estación de Korea University (Línea 6 del metro de Seúl), salida 3. Caminar 10 minutos por el barrio residencial.

37.5930, 127.0065

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3

Zona Industrial de Daebudo

Daebudo, Ansan-si, Gyeonggi-do, Corea del Sur

Las instalaciones industriales abandonadas que inspiraron la estética de los dormitorios y corredores del juego.

Desde Seúl, tomar el autobús 123 desde la estación de Suwon hasta Daebudo (aprox. 1 hora).

37.0609, 126.5941

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