La geografía de la desigualdad
Parásitos, la película que hizo historia al ganar el Oscar a Mejor Película en 2020, utiliza la topografía de Seúl como metáfora visual de la desigualdad social. Bong Joon-ho eligió cuidadosamente cada locación para que la propia geografía de la ciudad contara la historia: los ricos viven en las colinas, con vistas despejadas y jardines amplios, mientras los pobres habitan los sótanos y semi-subterráneos de los barrios bajos.
Las escaleras de Ahyeon-dong son probablemente la imagen más poderosa de esta metáfora. Cuando la familia Kim desciende corriendo bajo la lluvia torrencial, bajando escalón tras escalón mientras el agua inunda sus hogares, la verticalidad de Seúl se convierte en un personaje más de la película. Hoy, estos escalones son un lugar de peregrinación para cinéfilos de todo el mundo.
Entre el sótano y la mansión
El contraste entre las locaciones de la familia Kim y la familia Park es el eje visual de la película. Mientras el barrio de Ahyeon-dong muestra la realidad de los semi-subterráneos donde viven millones de personas en Seúl, las colinas de Seongbuk-dong representan el mundo de opulencia y privilegio de la clase alta.
La mansión de la familia Park fue en realidad un set construido específicamente para la película, pero los exteriores y el barrio circundante se inspiraron en las villas de Seongbuk-dong. Pasear por esta zona residencial permite entender el aislamiento voluntario de las clases altas, que desde sus colinas contemplan una ciudad cuyas desigualdades prefieren ignorar. Es una experiencia cinematográfica que trasciende la pantalla y se convierte en una reflexión social.
Detrás de las cámaras
Parásitos fue el resultado de años de reflexión de Bong Joon-ho sobre la desigualdad de clases en Corea del Sur. El director desarrolló la idea inicial a partir de una imagen que le obsesionaba: una familia subiendo y bajando escaleras para llegar a sus respectivos hogares, con la altura como indicador literal de estatus social. A partir de esa imagen construyó la arquitectura narrativa y visual completa de la película.
La mansión de la familia Park fue construida enteramente en estudio, en un set que costó varios meses y millones de dólares crear desde cero. El diseño de producción fue supervisado personalmente por Bong, que quería que el jardín, la casa y el bunker subterráneo se sintieran como capas geológicas de la desigualdad: cuanto más profundo vas, más oscuro y opresivo es el espacio. El jardinero Lee Jung-eun, que interpreta a Moon-gwang, la primera ama de llaves, realizó un trabajo extraordinario para dar a su personaje una dimensión trágica que en el guion era solo funcional.
Song Kang-ho, que había trabajado anteriormente con Bong en Memorias de un asesino (2003) y The Host (2006), construyó el personaje del padre Ki-taek a partir de un estudio detenido de hombres de clase trabajadora de mediana edad en Seúl: su forma de moverse, de fumar, de sentarse en el suelo. La gestualidad completamente específica que da a su personaje es uno de los elementos más comentados por los críticos que analizaron la película tras su triunfo en los Oscar.
Guía de viaje
Ahyeon-dong (Mapo-gu, Seúl): Accesible desde la estación de Ahyeon (Línea 2, salida 4). Las escaleras que aparecen en la película están en los callejones que suben desde la estación hacia las colinas. El barrio conserva gran parte de la densidad residencial de callejones y escalinatas que caracteriza los asentamientos en ladera de las ciudades coreanas. Se recomienda visitar en un día de lluvia para experimentar (con seguridad) la sensación de bajar esas escaleras bajo el agua, exactamente como en la película.
Seongbuk-dong: Accesible en autobús desde la estación de Hansung University (Línea 4). Este barrio exclusivo, con sus embajadas, villas de lujo y calles arboladas, representa el mundo de la familia Park. Pasear por Seongbuk-dong permite entender el aislamiento voluntario de las élites coreanas: sus casas tienen muros altos, sus calles tienen poco tráfico y hay una tranquilidad que contrasta radicalmente con la energía de los barrios populares donde vive la familia Kim.
Combinando el recorrido: El mejor itinerario para fans de la película combina Ahyeon-dong por la mañana (barrio Kim + escaleras) con Seongbuk-dong por la tarde (barrio Park + colinas), pasando por el mediodía por la zona de Mapo, donde hay excelentes restaurantes que permiten un descanso. El recorrido completo se puede realizar en transporte público en una jornada de 6-7 horas.
Peregrinación de fans
Parásitos es la película que cambió para siempre la percepción del cine coreano en el mundo hispanohablante. Su triunfo en los Oscar 2020 —primera película en idioma no inglés en ganar Mejor Película— fue seguido en tiempo real por millones de latinoamericanos, y generó una oleada de curiosidad por el cine y la cultura coreana que no ha cesado desde entonces. En cierta medida, Parásitos es la película que abrió la puerta a toda una generación de fans latinoamericanos del cine y la televisión coreana.
La recepción en Latinoamérica tuvo una dimensión política e intelectual que superó el habitual entusiasmo por el entretenimiento: columnistas, académicos y artistas latinoamericanos escribieron ensayos y artículos analizando la película desde perspectivas de clase, colonialismo interno y desigualdad estructural que resonaban directamente con las realidades de sus propios países. En México, Colombia, Brasil y Argentina, la película fue objeto de análisis escolares y universitarios que la colocaron en el canon del cine político contemporáneo.
Los hashtags #기생충 (Parásitos en coreano), #BongJoonho y #AhyeonStairs acumulan cientos de millones de publicaciones. Las escaleras de Ahyeon-dong son actualmente uno de los puntos de peregrinación cinematográfica más visitados de Seúl por turistas de habla hispana, y aparecen en casi todas las guías de "Seúl para cinéfilos" publicadas en español.